“Una Caro: la belleza de un amor único”. Reflexiones sobre la nueva nota doctrinal de la Iglesia

El Padre Luis Anaya, doctor en Teología Moral, comparte en Radio Corazón las claves de Una Caro. Elogio de la Monogamia, la reciente nota doctrinal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe que propone redescubrir el valor del matrimonio como unión única, exclusiva y profundamente humana.

En un programa especial de Radio Corazón, el Padre Luis Anaya nos invita a adentrarnos en la nueva nota doctrinal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, publicada el 25 de noviembre de 2025 y titulada Una Caro. El texto —subtitulado Elogio de la Monogamia— busca iluminar de manera propositiva el valor del matrimonio como unión exclusiva y recíproca entre un hombre y una mujer.

Para introducirnos en esta mirada, el Padre Anaya recurre a la poesía de Pablo Neruda. Dos sonetos del poeta chileno sirven como punto de partida para comprender cómo, incluso desde el arte, se reconoce la belleza de un amor único, de una pertenencia mutua que trasciende el tiempo. En versos que hablan de “ninguna más” y de “el amor sin fin”, la poesía se vuelve testigo de esa raíz profunda que sostiene toda vida y que la Iglesia reconoce como don de Dios en el matrimonio.

A partir de estos textos, el sacerdote explica que la nota doctrinal Una Caro busca precisamente eso: recordar la grandeza del amor esponsal. No se trata solo de una afirmación teológica, sino de un recorrido que integra la Palabra de Dios, la sabiduría de los Padres de la Iglesia, las contribuciones del pensamiento filosófico y el desarrollo del magisterio a lo largo de los siglos. La monogamia aparece entonces no como una limitación, sino como una expresión de la dignidad del amor humano, como un bien que sostiene a la familia y a la sociedad.

El documento subraya que la cultura también reconoce esta verdad, más allá de los condicionamientos de un pensamiento utilitarista que a veces reduce todo a eficacia o funcionalidad. Por eso el Padre Anaya resalta el valor del arte y de la estética como lugares donde la experiencia humana se expresa con profundidad, mostrando que la exclusividad y la unidad del matrimonio no son imposiciones externas, sino aspiraciones inscritas en el corazón.